Necesidades de los consumidores - Lavado de la vajilla

Lavado a mano

Por regla general, distinguidos entre dos formas de lavado:

El método de "Inmersión": El fregadero se llena de agua caliente en la que se diluye un producto lavavajillas. Los platos se remojan y se friegan, a continuación, con una esponja o estropajo. El aclarado se realiza colocando el plato directamente bajo el agua del grifo o introduciéndolo en un fregadero independiente lleno de agua limpia.
 
El método de "Aplicación Directa": El producto lavavajillas se aplica directamente en la esponja o estropajo o sobre el plato sucio que, una vez fregado, se aclara bajo el agua del grifo.

La forma en como los consumidores lavan sus vajillas difiere entre países. Por ejemplo, mientras que en el Reino Unido más del 95% de los consumidores lavan los platos utilizando el método de "Inmersión", este porcentaje desciende hasta el 40% en el caso de España.
 

Necesidades de los consumidores

Hablando con los consumidores hemos sabido lo que desean de un lavavajillas. A continuación, figuran algunos de los aspectos valorados:

Limpieza, especialmente con los restos de grasa y almidón
 
Espuma
 
Suavidad con las manos
 
Facilidad de aclarado
 
Brillo
 
Olor mientras el producto está en el envase y durante el lavado
 
Consistencia
 
Facilidad de disolución

Tipos de manchas de alimentos

El tipo de mancha más habitual depende de los hábitos alimenticios de cada región o país. Por ejemplo, mientras que el consumo de patatas es casi 3 veces más elevado en el Reino Unido que en Italia, el consumo de frutas frescas y verduras es en Italia casi un 1,7% más alto que en el Reino Unido.

En lo que se refiere al lavado, las manchas de alimentos se dividen, por regla general, en las categorías siguientes:

Productos grasos: aliño para ensalada, salsas para pastas
 
Productos de almidón: patatas, arroz, pasta
 
Productos proteínicos: huevos, leche
 
Productos de consumo diario: te, café
 
Carne y pescado
 
Productos frescos: frutas y verduras