Suavizantes - ¿Cómo funcionan?

¿Por qué se debe utilizar un suavizante?

En la lavadora, lavado tras lavado, las fibras de los tejidos pierden algunas de sus propiedades mecánicas e integridad como consecuencia del intenso estrés mecánico al que se ven sometidas y de los efectos químicos de la dureza del agua. Con el paso del tiempo, las fibras de los tejidos se vuelven ásperas y se enredan. Al no usar suavizantes, las fibras permanecen enredadas mientras se secan y las prendas se vuelven más rígidas. El uso de secadoras de aire inducido ayuda a suavizar la ropa, pero con frecuencia las fibras sintéticas se cargan de electricidad estática lo que provoca atracción electroestática.
 

Los resultados: menos arrugas, menos fricción, menos atracción electroestática, mejor olor

Si se usa un suavizante en el ciclo de aclarado, sus agentes ayudan a mantener la suavidad de las fibras de los tejidos. Esto reduce la fricción de las fibras entre sí y de las fibras con la piel del usuario. Cuando las fibras se mueven con mayor libertad, las prendas tienen una mayor suavidad y sufrirán un desgaste menor con el paso del tiempo, especialmente las partes con un grado de estrés más alto, como cuellos, codos y puños. La ropa se arruga menos al secarse y resulta más fácil de planchar. Si se usan secadoras, las prendas sintéticas tendrán una menor atracción electroestática al extraerlas de la secadora. La reducción de la fricción en la piel y la suavidad de las prendas proporcionan una sensación general de comodidad al usuario.

Una característica adicional de los suavizantes para la ropa es que dejan un olor agradable en las prendas lavadas. Los estudios sobre el consumo indican que el olor es con frecuencia el motivo por el que los consumidores eligen una variante o marca determinada frente a otras.