Principios de la evaluación de riesgos

Conceptos básicos

En numerosas secciones de este sitio Web mencionamos la evaluación de riesgos. Conceptos relacionados (como peligro, exposición y riesgo) se utilizan en repetidas ocasiones. Para aquellas personas cuya ocupación no esté relacionada con la evaluación de riesgos, la terminología puede resultar confusa. Cuando los profesionales de los medios de comunicación usan estos conceptos, en ocasiones de modo incorrecto o inapropiado, se puede infundir con facilidad un grado de temor entre el público que no esté justificado por los hechos. Por eso debemos definir estos conceptos de antemano y proponer algunos ejemplos para su clarificación.
 


Riesgo = Peligro x Exposición
 

Peligro

El peligro es una de las propiedades inherentes a cualquier sustancia, objeto o actividad que potencialmente puede provocar efectos adversos o dañinos.

Por ejemplo:

Una bacteria patógena representa un peligro.
 
Una sustancia química tóxica se clasifica como peligrosa para advertir al usuario de que debe manipularla con precaución.
 

Exposición

La exposición es una medida cuantitativa del grado de presencia de un peligro determinado. Para que una persona esté expuesta, el peligro tendrá que estar presente en una dimensión concreta. En esta dimensión, la persona podría resultar afectada.

Los siguientes son ejemplos de medidas de exposición:

La concentración de virus y bacterias potencialmente patogénicas en aguas de recreo donde la gente se baña.
 
Un técnico de laboratorio que no lleve puestas las gafas protectoras obligatorias está expuesto a sustancias químicas que podrían dañarle los ojos. En este caso, la exposición constituye una frecuencia, es decir, se produce cada vez que el técnico o cualquier persona de su entorno manipula dicha sustancia.
 

Riesgo

El riesgo es la probabilidad de que una persona sufra un efecto adverso. Por lo tanto, el riesgo también es un factor cuantitativo y se puede expresar como un número de probabilidad, como un porcentaje.

Los siguientes son ejemplos de riesgos:

Existe un 95% de probabilidades de que una persona sufra una infección de bacterias tras la picadura o mordedura de un animal que le penetre la piel.
 
La concentración de sustancias químicas tóxicas en el ambiente es tan baja que la probabilidad de sufrir efectos negativos es insignificante.