Marco de gestión medioambiental

Campos de actuación

Durante los últimos 10 años, P&G ha desarrollado sistemas para orientar el proceso de toma de decisiones hacia prácticas y productos más sostenibles. Denominamos este grupo de sistemas, como Marco de gestión medioambiental (EMF). Pese a su nombre, el EMF asume responsabilidades sociales además de protección del medio ambiente, que es su objetivo principal.

La función básica del EMF es orientar y supervisar el rendimiento de la empresa en 4 áreas. Estas son:

 Seguridad   Cumplimiento de las normativas 
  Evaluación de riesgos para la salud del hombre   Auditorías para el cumplimento de las normativas de fabricación 
 Evaluación de riesgos medioambientales   Auditorías de los sistemas de gestión de las plantas de fabricación 
 Procesos de fabricación seguros y salubres   Informes sobre los residuos de las plantas de fabricación 
 Medicina ocupacional   Cumplimiento de la legislación europea y nacional 
   Registro y análisis de nuevas sustancias químicas. 

 Utilización de recursos y gestión de residuos   Responsabilidad social 
 Análisis económico   Comprender y prever 
 Inventario del ciclo de vida de los productos / Evaluación del impacto en el ciclo de vida   Posicionamientos 
 Diseño ecológico   Informes medioambientales 
 Auditorías de la empresa para la eliminación de residuos   Interacción con los accionistas y consumidores 
 Control y reducción del consumo de materiales   
 Auditorías de los sistemas de gestión de las plantas de fabricación   
 Auditorías medioambientales en las plantas de fabricación   
 
Cada una de estas áreas tiene objetivos claramente definidos de modo que se puedan cuantificar los avances hacia su consecución. Por ejemplo, uno de estos objetivos es reducir el nivel de emisiones resultantes de los procesos de fabricación.
 

Retos pendientes

Al definir los objetivos de la gestión de riesgos para el medioambiente, las decisiones y actuaciones de P&G deben garantizar permanentemente que avanzamos hacia dichos objetivos y no nos alejamos de ellos.

Por ejemplo, evaluamos cada producto nuevo para asegurarnos de que los procesos de fabricación no conllevarán un incremento de las emisiones. Y a su vez, buscamos oportunidades para reducir dichas emisiones.

Las tendencias a largo plazo se evalúan en relación con los objetivos para asegurar que nos mantenemos por el buen camino. Una vez al año publicamos nuestros avances en el informe medioambiental de la empresa.